jueves, 26 de abril de 2007

desencuentro

La tarde del viernes pasado la pase con mi hermana mayor y sus hijos. Había quedado con la fotógrafo para hacerle las fotos de comunión a su niña, así que aprovechamos y pasamos buena parte de la tarde juntos.
Hacia tiempo que venia dándole vueltas a la idea de presentarle a mi novio, ella es casi como mi segunda madre y le debo muchas cosas, poco a poco intento salir de esta clandestinidad y normalizar lo más posible las cosas.
Esa tarde me parecía que se daban las condiciones perfectas, nada preparado. G, mi chico estaba en un recital de textos que daban en una placita donde habían instalado las casetas de la feria del libro. (un rollo de mucho cuidado pero no puedo escaquearse). Nosotros también estábamos por el centro haciendo unas compras. La ocasión la pintan calva.
Cuando pase a Zara estaba muy nervioso de la emoción. Ella miraba unos pantalones y yo se lo solté a bocajarro sin el mínimo tacto, “¿te apetece conocer a G?” ya no recuerdo cuales fueron sus palabras exactas, pero fue algo así como: “no, no te das cuenta que todavía no lo tengo aceptado” fue breve y brusca.
Yo me di media vuelta y intente fingir que no me importaba mucho e hice como que miraba ropa. Me sentí fatal sobre todo por no haber pensado en que me podía decir que no, estaba tan convencido en que me iba a decir que si, que no considere en ningún momento el no, el semblante se me quedo serio y no tenia muchas ganas de hablar, no se fingir a veces me gustaría.
Cuando salimos a la calle, ella ya había recapacitado y vino a pedirme perdón, yo en realidad no estaba enfadado con ella su reacción era bastante normal le había sorprendido y no lo pensó mucho. Abrazándola le dije que no pasaba nada, que no estaba enfadado. Ella entonces me dijo que fuese a llamar a G y nos tomásemos algo, pero en ese momento ya no me pareció tan buena idea y le dije que otro día, él tampoco sabía nada y quizás reaccionase de manera parecida. Pero mi hermana siguió diciéndome que me había fallado, que yo había confiado en ella y se había portado mal. Me parece que ninguna de mis palabras le sirvio de consuelo, cuando llegamos a mi piso nos abrazamos para despedirnos y a ella se le escaparon las lagrimas, a mi sobrina no se le escapa nada y nos miraba preguntándose que nos había pasado en un momento para que ella no se hubiese enterado.
No me acorde mas del tema hasta que mi hermano me dijo que había hablado con ella y ella seguía muy afectada, me aconsejo que la llamase. Cuando la llame ella seguía con la cosa de que me había fallado le explique lo mismo del viernes, al estar todos mas tranquilos creo que surtió mucho mas efecto y se quedo mas contenta. Me dijo que me quería y para mi fue casi la absolución. No estamos acostumbrados a decirnos que nos queremos. Yo también la quiero mucho y se lo dije. Que dificil son a veces las cosas.

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